sábado, 31 de agosto de 2013

Camino a Santiago...

Todo es realmente anecdótico, el camino, lo que te pueda pasar en el, la gente, las peripecias, los pensamientos, el estar solo y en compañía, el tener a aquellos dos bastiones o pilares que te sostienen que son tus dos pies, el sentirse libre pero a la vez preso de recuerdos y vidas efímeras, el buscar la verdad, tu verdad… mi verdad, mi lucha.
Aunque pareciera absolutamente inesperado, me encuentro con gente ahora… mucha gente… después de estar en soleadas y solitarias caminatas por ocho días.

Empieza ahora una nueva etapa en el camino a Santiago de Compostela.


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Astorga-León, 31 de agosto del 2013                                                             
España

domingo, 18 de agosto de 2013

Un día en Madrid I

Hace mucho que no escribo en el blog; me he limitado en escribir notas sueltas y ha terminar las hojas de aquella libreta negra. Hay algo que he descubierto desde hace unos 8 meses atrás y es que poseo algo que facilita la escritura, esto es una pluma negra, pequeña, simbólica, con recuerdos incluidos y con un nombre alemán raro que data del siglo XIX.

Esta no es la crónica de la pluma, he escrito muchas crónicas y notas con ella que no publicaré por obvios motivos personales, pero lo que si contaré es la historia escrita hace unos días atrás en aquella capital española atiborrada de gente de todas partes del mundo e infernalmente insoportable en verano, allí donde en los metros encuentras la esencia y caos de las capitales, ¡bienvenidos a Madrid señores!


Es viernes, el camino se ha tornado divertido por Vicente, cumple 55 años en una semana y posee la gracia de alguien que ha entendido que la vida son momentos extraños y hay que disfrutarlos con una sonrisa y con bromas (aunque sean bromas tontas). Comparto el auto  (o como en España se le suele decir, "coche") con un chico de Bulgaria (Niko), una chica de Francia (Camile) y una española (Paqui), Vicente es el digno conductor que nos lleva hacia la capital de los bocatas de calamares y el cocido. Existe esta interesante manera de compartir el auto llamada Blablacar y por cosas del destino lo comparto con estas personas. Vicente y Paqui, no hacen más que preguntarme por Perú, su comida, su política, sus costumbres… yo, embajador de mi tierra, no hago más que contestar con cierta candidez crítica, típico de un peruano atípico. Muchos me preguntan si extraño aquel pedazo de tierra que deje hace ya casi un año, cada vez que me lo preguntan suelo pensarlo y no responder con rápidos monosílabos, francamente me es indiferente la añoranza a veces. 

Mi parada o mejor dicho la parada en la que Vicente nos deja es aquella conocida estación de Atocha. Antes de bajar del auto Vicente me dice: -me has caído muy bien chaval, envíame un mensaje para guardar tu numero y conversamos- yo respondo con precavida admiración, -si claro, lo haré- quizá haya sido la conversación sobre Vargas Llosa, el saber de algunos platos de la Mancha, quizás algunos versos memorizados de Ruben Dario, fraces de Seneca o saber de la coyuntura política de España lo que le llamo la atención a Vicente y Paqui... que al final los dos se despidieron amablemente (por cierto Vicente y Paqui son Valencianos y se iban de viaje a Portugal a visitar a unos amigos y practicar el idioma)

De Atocha debo ir a Chamartí, ir al consulado Guineano, presentar papeles y sacar un visado que me permita ingresar al continente Africano sin problemas, ese ha sido el objetivo del viaje -mera burocracia pienso-, aunque realmente el fin puede cambiar o mejor dicho el fin se puede convertir en un medio, del cual se disfrute más que el simple hecho de concebir el fin de las cosas como absolutas, en fin... uno nunca sabe lo que te deparan los viajes...

Después de pulular por lineas de metro, hacer uno que otro cambio de líneas, llego a Chamartí, ahora buscar la bendita dirección de la embajada. Para mi buena suerte (antes pensaba que era mala suerte, pero luego entenderán el porqué de mi optimismo) pierdo tiempo dando vueltas, preguntando por la dirección y caminando. Luego de casi treinta minutos pude dar con la calle correcta, me tropiezo con un par de personas que dan fe de ello y justamente la segunda persona a la que pregunto con amabilidad latina, me responde que efectivamente es la calle indicada y voy en buena dirección. Este caballero de hidalga figura me pregunta qué es lo que estoy buscando puntualmente, mi respuesta: la Embajada de Guinea Bissau. Él solo hace un gesto que no logré entender pero luego me dice espontáneamente –te estuve esperando, soy el embajador- mi admiración me dura unos segundos, los suficientes para estrechar rápidamente mi mano y presentarme.

La embajada es una casa pequeña blanca con rejas negras, sin mucha pomposidad tanto en el exterior como en el interior, diría más bien sobria, mesurada; no hay ninguna secretaria o secretario que atienda o que este en recepción, ni mucho menos escoltas o seguridad, somos dos en aquel recinto lleno de cuadros y libros. El embajador y yo. Después de casi media hora de conversación salimos a tomar un café (como si fuéramos viejos amigos). De hecho el ilustre caballero me dobla más que la simple edad. Nuestra conversa gira entorno al colonialismo, África y su independencia a través de Amilcar, la política en Perú y Uruguay –pues el Cónsul es de aquella tierra bañada por el Atlántico. Después de unos buenos minutos de cháchara, me despido del cortés diplomático, masticando ideas, muchas ideas… y con una sonrisa en la cara, quizá por que es la primera vez en mi vida mundana vida que converso con un Cónsul como si se tratara de aquel amigo que no he visto en mucho tiempo.

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Madrid 16 de agosto, 2013
España

jueves, 28 de marzo de 2013

Adelanto de temporada...

Fotografías de un par de viajes por Viena, Madrid y Barcelona.

Atardeceres
Un rayo de luz se asoma por aquella ventana de ramas y hojas de otoño...
así fue aquella tarde del 31 de diciembre del 2012 en Steinhofgründe en Viena - Austria.

Bondades
Un niño de 12 años reparte pedazos de pan dulce en una congregación religiosa de SIJ

Un camino

¿Cuantas caminatas podemos disfrutar en nuestra vida? ¿cuantas veces somos conscientes de que caminamos hacia un camino marcado por un destino incierto? 


Perspectivas
Nuestro peludo amigo se asoma al cristal de la puerta que da a la calle, se queda unos buenos minutos observando el transcurrir de la vida en las calles de Lavapiés ... yo, invado su tranquilidad para capturar con la cámara su abstracción momentánea. 

https://www.facebook.com/RutasdeEscape



jueves, 28 de febrero de 2013

...lluvia


Gotas que caen sin resignación,
limpias partículas guiadas por la gravedad,
por el viento, 
Sempiternas…

No hay lluvia sin nostalgia
No hay lluvia sin recuerdos

Un café, un cigarro… una cálida fotografía
algún amor,
algún sueño que intentamos lograr,
alguna esperanza, en un futuro incierto…

El humo que exhalo
forma una nube,
aquella que envuelve a la vida misma…

Aquella magia que las partículas provocan,
Aquella magia única de la naturaleza,
Sempiterna…


Aquellas gotas que mojan nuestros cabellos
y rejuvenecen nuestra alma..

¿Todas la lluvias son iguales?
… en Cusco,  Bogota, Guayaquil, Viena, Valencia, Milán…
Respuesta, todas tienen el mismo efecto…
...la de asombrarnos..


jueves, 7 de febrero de 2013

Esa pluma...



Hoy se termino la tinta de la pluma,
en Madrid, se terminó.
He caminado y caminando estoy...

Mi pluma escribe ahora con tintas del recuerdo,
impregnadas de pensamientos y emociones.

Un cigarrillo, una cerveza, un café…
Los rostros del metro,
las conversaciones espontáneas,
los encuentros repentinos,
las enseñanzas del camino,
...los artistas de la calle...

Una mochila, una pluma, un cuaderno...
He caminado y caminando estoy...

Esta pluma fue un regalo
El cuaderno también
…mi vida también

El fuego consume lentamente el cigarrillo;
el humo, esa nube gris que me envuelve de melancolía
me hace tragar la tristeza
El café, esa negra ponzoña encerrada en porcelana blanca
despierta letras inhóspitas
…esa cerveza, fría como una mañana de diciembre en Viena
despierta nostalgia

Hoy escribo sin tinta en la pluma
hoy no se donde iré
ni que camino he de coger
hoy escribo desde otro lado
desde otro ser
..aquel que habita cuando uno viaja...

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Madrid 2013
España