lunes, 16 de enero de 2012
sábado, 17 de diciembre de 2011
Extracto de Camino Inca
...y mis cabellos se tornaron blancos,
como el reloj de nuestras vidas...
y mi sonrisa se agrando como niño,
como niño con cabellos de edad...
(A.T - 17/12/11)
- . -
...empecé allí, un verano del 83
sin mapa ni guía, sin brújula ni acompañante...
empecé allí, con aquella admiración de infante
guiado por historia de luna en aquella noche de verano
...aquel verano del 83
(A.T - 17/12/11)
- . -
sin mapa ni guía, sin brújula ni acompañante...
empecé allí, con aquella admiración de infante
guiado por historia de luna en aquella noche de verano
...aquel verano del 83
(A.T - 17/12/11)
- . -
conversaciones coloridas...
...y la mujer sin rostro, calló...
calló, porque el idioma se lo permitió
calló, porque sus ojos se cubrieron de cuitas
...calló, porque su rostro se desvaneció entre la confusión
...de lo inaudito e inhumano
(A.T - 20/12/11)
- . -
calló, porque el idioma se lo permitió
calló, porque sus ojos se cubrieron de cuitas
...calló, porque su rostro se desvaneció entre la confusión
...de lo inaudito e inhumano
(A.T - 20/12/11)
- . -
Jardín
Lejos de tu jardín quema la tarde
inciensos de oro en purpurinas llamas,
tras el bosque de cobre y de ceniza.
En tu jardín han dalias.
¡Malhaya tu jardín!… Hoy me parece
la obra de un peluquero,
con esa pobre palmerilla enana,
y ese cuadro de mirtos recortados…
y el naranjito en su tonel… El agua
de la fuente de piedra
no cesa de reír sobre la concha blanca.
la obra de un peluquero,
con esa pobre palmerilla enana,
y ese cuadro de mirtos recortados…
y el naranjito en su tonel… El agua
de la fuente de piedra
no cesa de reír sobre la concha blanca.
(Antonio Machado)
El amor y la sierra
Cabalgaba por agria serranía,
una tarde, entre roca cenicienta.
El plomizo balón de la tormenta
de monte en monte rebotar se oía.
Súbito, al vivo resplandor del rayo,
se encabritó, bajo de un alto pino,
al borde de la peña, su caballo.
A dura rienda le tornó al camino.
Y hubo visto la nube desgarrada,
y, dentro, la afilada crestería
de otra sierra más tenue y levantada
-relámpago de piedra parecía-.
¿Y vio el rostro de Dios? Vio el de su amada.
Gritó: ¡Morir en esta sierra fría!
Cabalgaba por agria serranía,
una tarde, entre roca cenicienta.
El plomizo balón de la tormenta
de monte en monte rebotar se oía.
Súbito, al vivo resplandor del rayo,
se encabritó, bajo de un alto pino,
al borde de la peña, su caballo.
A dura rienda le tornó al camino.
Y hubo visto la nube desgarrada,
y, dentro, la afilada crestería
de otra sierra más tenue y levantada
-relámpago de piedra parecía-.
¿Y vio el rostro de Dios? Vio el de su amada.
Gritó: ¡Morir en esta sierra fría!
(Antonio Machado)
martes, 6 de diciembre de 2011
Matices que disipan
El firmamento se cubrió de animados contrastes
un abundante amarillo circular colmaba todavía,
el naranja matizaba un rojo vago,
y el celeste, al igual que el amarillo... colmaban aun la inmensidad
Pensando en todo y en nada,
respirando y sintiendo por primera vez lo que significa
valorando estar aquí,
en mi sillón de arena,
alejado de aquella dictadura de lo cotidiano
que se viste de tecnología e hipocresía.
-
Playa Paraíso
Huacho - 2010
-
un abundante amarillo circular colmaba todavía,
el naranja matizaba un rojo vago,
y el celeste, al igual que el amarillo... colmaban aun la inmensidad
Pensando en todo y en nada,
respirando y sintiendo por primera vez lo que significa
valorando estar aquí,
en mi sillón de arena,
alejado de aquella dictadura de lo cotidiano
que se viste de tecnología e hipocresía.
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Playa Paraíso
Huacho - 2010
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lunes, 28 de noviembre de 2011
Entusiasmo
![]() |
| Laguna Azul, Tarapoto |
Efraín
García García. - El maestro Efraín, como yo le decía. Siempre con la sonrisa
dibujada en su rostro marrón, siempre con aquel par de aguajeritos de
carcajadas acumuladas en las mejillas, siempre con la pala en mano y la otra
que rasca la cabeza, siempre acompañado del canino Bigotes.
Tomo algunas notas en el cuaderno mientras converso con el maestro. No
recuerdo qué, pero ha dicho algo que me hace recordar una conversación entre un
amigo y un ambulante en Huaraz. Sonrío y una carcajada ventila la conversación,
creo que Efraín también ríe, reímos juntos.
Bigotes duerme y se rasca la oreja cuando no está acompañando a Efraín, o
cuando no está correteando a las gallinas de la vecina.
Ayer comí tilapia, hoy Juane. Mañana iremos a pescar con Adolf y Jhonn, es
gracioso escuchar sus segundos nombres; uno fue un disparatado dictador y el
otro un solmene presidente asesinado. Son bueno muchachos – dice Siduith, madre
de Wiston, Jhonn, Adolf y Camila. Camila es la última, verla me recuerda a una
amiga, que aunque nos conocimos muy poco, esporádicamente viene a mis pensamientos.
Camino con Jhonn, cruzando por aquel parque que solo queda imaginármelo.
[...] Pusieron esa piedra hace dos años, el alcalde y todo el pueblo
vinieron a ver como se ponía la primera piedra para el parque, muy pronto
habrán juegos y columpios – dice algo entusiasmado Jhon Kennedy. Heredero de un
gran nombre y una gran mentira.
Me retraso un poco en la conversación y en el paso, para tomar algunas
fotografías a él, a aquella luna que brilla como un faro fundido en el
firmamento, y a esta emblemática piedra incrustada, que tal vez... si Dios
quiere e ilumina a estas flamantes autoridades, podrá convertirse en un
verdadero parque, como lo dice Jhonn con mucho entusiasmo.
-
El Sauce
Tarapoto - 2010
-
jueves, 17 de noviembre de 2011
Caminos
“Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar”
caminos sobre el mar”
… así empieza el verso del maestro Machado, su obra
perenniza los caminos de cualquier viajero. Yo solo leo una y otra vez aquel
inicio, tomando pequeños segundos para meditar y dar un fuerte respiro que
viene acompañado con empuñar mi maltrecha mochila y llevar a la vida aquellas
letras no muertas.
Es julio, el octavo día del mes. Lucho y Alex
regresan de hacer su propio paso por los caminos olvidados del Apu Ausangate,
llegando a una altura máxima de 5200msnm, en el paso Palomani. Una conversación
y unas cervezas hacen nacer la idea del Nevado de Salcantay, pasar del nevado a
la selva y de ahí coronar el viaje con la montaña Machupicchu.
Hemos salido hoy, y nuestro andar nos ha llevado
a Mollepata (ruta particionada del afamado Camino Inca). El cansancio y la fría
noche nos lleva a preguntar frenéticamente por alojamiento u hospedaje barato,
dicen que una cosa siempre lleva a otra y el cansancio nos lleva a tener argumentos
insanos de comida caliente y mate de coca.
Un señor pintando una bodega, preguntas, saludos
y bendiciones de la ruta son todo lo que esta noche nos ha concedido.
Julio, Cusqueño de 28 años, con tres hijas, y una
señora que se encargará en unas semanas del negocio que le ha llevado un par de
meses sacar adelante con algunos ahorros. Julio nos llama “papa” y nos invita a
pasar a su “bodega-restaurante y casa”. En las mesas que adornan la bodega-restaurante
hay dibujos a lápiz de incas y un mapa que indica la ruta a seguir para bordear
el Apu (la denominación “Apu” significa deidad. Nuestros antepasados Incaicos y
actuales hermanos de cierra siguen considerando a las montañas deidades que
proporcionan seguridad, grandeza, recursos y hasta fertilidad). Julio nos
ofrece piso para tender las bolsas de dormir y descansar esta noche y café
caliente para aclarar las penas del alma y el cansancio. Sus niñas descansan en un mueble algo
pequeño para su tamaño, él besa sus frentes y acaricia sus cabellos, para luego
hacer un sitio donde sentarnos, prende el televisor y sintoniza el futbol (Perú
vs. México). Su cordialidad no tiene fronteras, el nos pregunta si somos de
Brasil o del vecino país cafetero, no sé porque lo pregunta pero solo atinamos
a contestar con una negativa, yo rio en un silencio confuso… (pues esta no es
la primera vez que hermanos peruanos confunden mi proceder)
[…] - Un limeño y un Chinchano repite Julio,
moviendo la cabeza, luego de algunos minutos de conversa.
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